Apr 29, 2011
Pequeño homenaje a grande mujeres indígenas
Iliana Curiel Arismendy Pediatra Wayuu trabajando por los niños y las niñas de su pueblo
Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy |
Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy Examinando niña Wayuu |
Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy Durante el programa de investigación en Jepirra Cabo de La Vela |
Apr 26, 2011
Cambios positivos
Así como la tierra anuncia sus cambios, mi blog, se transforma también.Adiós al negro del fondo para volver al rojo de mis pasiones eternas.
Me despido también de los lamentos para gozar a plenitud mis compromisos con la vida y con los amores perpetuos.
Temporada de buenos vientos, cargados del poder de los espíritus de mi Lanía.
Feliz, animada para seguir escribiendo y para continuar.
Qué más puedo compartirles, ah, sí, que la vida siempre da lo mejor a quien bien da.
Apr 25, 2011
París, La Maga y otros regalos adelantados de cumpleaños.
Hace algunos años, decidí encontrar la manera para estudiar de nuevo, no solo mi carrera profesional, sino que también, quería ahondar en temas que me seducían, actividades, ambas, que no podía llevar a cabo, no solo por los avatares del tiempo y algunas carencias menores de dinero que, al final, alcanzaban tinte de penurias, sino también, porque sentía que ya no estaba en edad de merecerlo.
Apr 8, 2011
Epaya'a somos todas las Wayuu, todas las mujeres
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| Los pies de las mujeres de la lucha Foto: Kawalasu Epiayu (Jakeline Epiayu) Escuela de San Antonio de los Baños - Cuba 2010 |
Apr 6, 2011
Otro regalo
Este regalo, me permite entender que un mundo vibra y caminamos en él las mujeres Wayuu, las mujeres...
Gracias a mi amiga María P por su apoyo y su confianza.
Tienes razón, amiga. Aquí estoy, yo, nuevamente, en versión mejorada.
Gracias por este regalo.
Para Wayunkerra:
Apr 5, 2011
Hoy quiero contar una historia de mujeres
Y así comenzó todo ...
Hoy quiero contar una historia de mujeres
Hoy, quiero contar una historia, una historia de mujeres, de dolores, desamores y penas, con nombres, colores y moretones en el cuerpo y en el alma
Hoy quiero contar una historia de mujeres, de esas que te pasan una vez en la vida y crees que no te levantas... Cuando amanezca empezaré
Hoy quiero contar una historia de mujeres que sueñan con transformar el mundo y no le temen a nada
Hoy quiero contar una historia de mujeres indígenas, blancas negras,mestizas y mulatas porque a todas, una vez, nos pasa
Cuando los pájaros trinen, te contaré el cuento de las mujeres que a pesar de los golpes del alma, levantan sus miradas al mundo ...
Hoy, te contaré la historia de las mujeres que prefieren seguir caminando en las huellas que ya, ellas mismas sin darse cuenta, han dejado en el infinito
Sí. Hoy, te contaré esa historia de mujeres que atentan contra su propio género, en nombre del amor nuevo o de ocasión
Y también te contaré la historia de las mujeres que pierden, pero no lo suficiente como para olvidarse de la ilusión
Me siento obligada a contar esa historia de mujeres que cuando se recuperan de duros golpes, son mejores de lo que ellas mismas jamás sintieron que son
Es la historia de la mujer que algunas otras pensaron y quisieron aniquilar para con su tácita muerte alimentar sus egos llenos de fantasmas del adiós
Mar 14, 2011
Próxima a los 40
Es evidente que cuando las mujeres nos acercamos a los 40, un sin fin de reacciones comienzan a aparecer no solo en nuestros pensamientos y en la cotidianidad.
Sin embargo, nunca antes me he sentido tan cuerda, nunca antes fui tan vital, nunca antes he gozado tanto de mis pasiones, nunca antes, he confiado en el huracán que habita en mi, como ahora.
Me declaro entonces, loba, salvaje y fiera seductora, gracias, no a lo que algunos pretenden que han dejado en mí, no, gracias, a lo que yo misma he querido ser.
No hay mejor momento para entender que los recuerdos y las experiencias, te marcan para enseñarte que en la vida, "al amor mal correspondido, ausencia y olvido" que si alguna vez alguna otra se metió a tu rancho pues: "ladrona que roba a ladrona, ¡carajo! ha de ser cabrona", que además, "árbol que nace torcido... se le cae el pajarito...".
A Santiago Gamboa, lo leo desde que tengo 25 años. Tuve el privilegio de conocerlo en una de mis charlas, en París, Francia, cuando el era Agregado Cultural de Colombia ante la UNESCO y yo, era becaria de Naciones Unidas.
Aquí les dejo con este excelente artículo de uno de mis escritores colombianos favoritos.
Ay, las Mujeres
Por Santiago GAMBOAEscritor Colombiano
Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, algunas más... y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa… Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la “revolución sexual” de la década de los 6O y de las corrientes feministas, otras con resabios de esas épocas.... que sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades!, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte… “Qué estás pensando?” No le interesa lo que estás pensando!!!
Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere. Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones “importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.
Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40,50 o más, inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50… pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.
¡¡Señoras….. les pido perdón por ello….!!
Tomado de: http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/2009/03/marta-sepulvedasantiago-gamboa-ay-las.html
Gracias a Marta Sepúlveda y un gran abrazo en la distancia.
Feb 16, 2011
El sabor de la confianza
En abrazos eternos que
Invocaciones
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Invoco al tiempo
Él sabrá
Feb 2, 2011
Lapuu: Cuarto Sueño “Creer es un acto de fe, como perder”
Las sombras de papeles blancos, vacíos, producían un infinito y profundo miedo.
La Conferencia Episcopal, había convocado a su magno evento: “Mujeres, Derechos Humanos y Religión”. Yo, había sido invitada a tan importante espacio del orden nacional, para supuestamente contribuir, en lo posible, con la visión de las mujeres indígenas en materia de espiritualidad y situación humanitaria.
Había por lo menos tres mil personas en La Plaza de Los Artesanos, pero algo me parecía que no andaba bien. Le comenté a Sandra mi inquietud, si la reunión era para mujeres, por qué no había, si quiera, entre el público, la mitad de ellas. La mayoría eran hombres, es más, eran más curas que hombres.
La ceremonia de inauguración, precedida por el arzobispo Antonio Vicente Salazar Villota, abrió las discusiones. Me encontré absolutamente perdida cuando de repente dividieron al gran público, en múltiples grupos para dirigirse a diferentes iglesias de la ciudad. Nosotras, fuimos enfiladas para asistir a las presentaciones que tendrían lugar en la Iglesia de San Francisco en la Avenida Jiménez con Séptima.
Después de haber recorrido toda la ciudad para llegar hasta el lugar de la reunión, llegamos tarde. Cuando entramos, Sandra y yo, quedamos perplejas al observar con detenimiento cada detalle de las hojillas de oro que adornaban las paredes y los santos del templo bogotano. Poco era lo que podíamos escuchar acerca de las discusiones sobre mujeres y derechos y religión. Poco era lo que nos importaba escuchar a los curas hablando sobre estos temas.
Al frente, en una mesa altísima y adornada con manteles color violeta, había 16 sacerdotes, engalanados, sentados con sus espaldas rectas, en las sillas de espaldares mucho más altos que ellos cuando estaban de pie, discerniendo sobre la espiritualidad de las mujeres de hoy. Más que tratar de comprender, penetraban y descalificaban, de manera infame, los cambios de la sociedad femenina. No había ni una mujer, ni una monja, siquiera, para poder tomar la palabra en esa mesa.
¿Pueden o no usar pantalones las mujeres?, ¿Por qué hoy en día, las mujeres pretenden ser superiores a los hombres?, ¿Por qué, la mujer que no se casa y mantiene relaciones sexuales con un hombre, es una fornicadora?, ¿Por qué las mujeres han olvidado hoy por hoy, que han nacido gracias a la obra de Dios, por haberlas sacado de la costilla de un hombre?, ¿Por qué son las mismas mujeres las culpables de sufrir, hoy por hoy, violaciones de todo tipo? ¿Por qué las mujeres no han vuelto los ojos a Dios misericordioso?.
El auditorio, que, valga la pena recordar, en su mayoría, estaba ocupado por hombres, y curas, cada vez más, se enfurecía al pensar en sus mujeres usando pantalones, fornicando con unos y otros, violadas por provocadoras, y por estar, cada vez más, apartadas del Señor.
Hubo espacio para preguntas. Sandra y yo, levantamos nuestras manos, para probar la posibilidad de ser atendidas y escuchadas. Los hombres fueron primero. – “Si mi mujer hubiera venido, entendería por qué debe hacer lo que le digo”-, -“Si mis hijas hubieran escuchado, hoy no tendrían tantos problemas”-, -“ A mi novia la dejaré por fornicar conmigo” -, y más y más afrentas en contra de las mujeres que estaban en las casas esperando a tan ejemplares hombres, se vinieron en contra.
Llegó el turno de Sandra. Estaba asustada de hablar. También yo tenía miedo de que ella abriera la boca. Pero se sacudió como quien reacciona de un golpe en la cabeza, apretó sus puños y comenzó: -“Hoy, estamos aquí, reunidas y reunidos, para hablar de temas que nos competen a todas y todos. El título de la convocatoria de esta conferencia, se refería a las mujeres, y sin embargo, aquí, hay mas hombres discutiendo sobre nosotras y nuestras vidas, y mas bien es poca nuestra presencia y casi nula, nuestra participación. Estamos cansadas de los hombres que opinan por nosotras, estamos hartas de los machos que quieren controlar nuestros mundos. Ni que decir de la religión, no hay que olvidar que la iglesia siempre ha querido ocultar a la mujer y su papel en la supuesta historia sagrada que nos han inventado, en donde la verdad de mujeres grandiosas, ha quedado reducida a la hembra de turno que limpió los pies de algún apóstol…”-
Mientras Sandra hablaba, muchas mujeres del público, comenzaron a virar la cabeza, algunas sorprendidas y hasta escandalizadas, otras, para apoyarla, pero de repente, Juancarlos, llegó hasta la mesa en donde los 16 curas estaban sentados y dos de ellos se levantaron de la mesa, justo, después de sus secreteos con él. Vimos como seis hombres venían por nosotras. Sandra detuvo su intervención, justo cuando hacía referencia a la fornicación que ella ahora llamaba satisfacción. Varias mujeres nos rodearon para escondernos entre la multitud. Salimos, ilesas, de la iglesia.
Patricia y otras mujeres solidarias del movimiento, nos llevaron a un pequeño hotel no muy lejos de allí. Ellas pensaban que los súbditos de la Conferencia Episcopal, no se atreverían a buscarnos tan cerca de la Iglesia San Francisco. No entendíamos el por qué de la persecución, cuando simplemente habíamos expresado nuestra inconformidad. Las mujeres nos explicaron que la iglesia, había emprendido la nueva tarea de recuperación de género, cuyo objetivo era motivar a los hombres a tomar nuevamente el control sobre “cualquiera”. Nos dijeron que las mujeres que fueron invitadas a esa reunión, nada tenían que ver con nuestras demandas de igualdad de derechos, ellas, eran mujeres ya doblegadas, convencidas de entregar sus vidas y libertades a los hombres que las dominaban. La invitación que nosotras habíamos recibido, había sido enviada por las solidarias, quienes se habían infiltrado en la institución religiosa, para intentar detener los planes del arzobispo Antonio Vicente Salazar Villota, quien estaba siendo amplia y abiertamente asesorado por Juancarlos.
Juancarlos era uno, de mis ex. Conocía mínimos detalles de mi, de mis acciones. Estábamos en alto peligro.
El celular timbró. Era él. Contesté la llamada. El me dijo que estaba asustado por mi, que quería verme, que necesitaba verme para explicarme todo lo que estaba sucediendo, porque yo, estaba en alto peligro de ser desaparecida, esta vez, por la Conferencia.
No le dije nada a nadie y decidí ir a encontrarlo. Lo cité, al día siguiente, en una pequeña cafetería que estaba cerca del hotel. Cuando lo vi, tenía un cigarrillo en la mano y fumaba desesperadamente, evidentemente nervioso, no conseguía guardar la calma.
Me tomó de las manos para decirme que me amaba, que quería ir conmigo a donde yo tuviera que ir y que no quería que nada malo me pasara. La Conferencia Episcopal, tenía planes para conmigo y con Sandra, como también con Patricia y otras mujeres del movimiento. Juancarlos, lloraba. Me dijo, que querían matarme.
Le pregunté por el plan ridículo de la Conferencia Episcopal acerca de la recuperación de género y me dijo que todo era cierto. No había vuelta atrás. La curia, nuevamente gobernaría en todos los sentidos. Todo quedaría una vez más bajo su control, para fortalecer su poderío. Me dijo también que tenía que decirle a Sandra algo de sus hijas. Lo llevé hasta el hotel.
En la habitación, Sandra, estaba acostada en la cama de arriba del camarote, cuando vio a Juancarlos quiso saltar para huir, pero logré calmarla. Ellos se sentaron en la cama doble que había también en el cuarto, mientras yo, entré al baño. Cuando salí, Sandra no estaba. Juancarlos me tomó de la mano y me pidió que me acostara con el. Acurrucado entre mis brazos me pidió perdón una vez más, como cuando lo había hecho ya en otras dos oportunidades. Le pregunté si su mujer, sabía en donde estaba, me dijo que no.
Mientras el hablaba, vi una gota de sangre, diminuta, en su ceja. Pregunté por Sandra y no hubo respuesta. Sabía que era mi fin. Otra vez, las sombras de papeles blancos, vacíos de letras, llenos de sangre, producían un infinito y profundo miedo. Una vez más, entre sus voces de perdón y sus sollozos de arrepentimiento, me lancé a la muerte, entre sus brazos.
Feb 1, 2011
Mientras navegas de Madrugada
Tratando de pasar el "jetlag", aquí, en mis nuevos aposentos, al otro lado del charco, siendo las 4 de la madrugada, encontré este hermoso regalo que me hiciera, hace ya más de cinco años, mi padre, Ignacio Ramírez Pinzón, un hombre, escritor y soñador, o mejor un cronopio, que con su sangre alijuna, me transmitió el poder de la palabra puesta en el papel de los viajes de Gulliver, del Señor de los Anillos y de Sherezada en sus Mil y Una Noches, para hacerme entender que "Ningún Lugar Está Lejos". A mi querido viejo, Nacho, Nariznauta, Cronopio, solo a él, debo mi amor por la escritura y por la literatura, pero sobre todo solo por él, es que no he perdido aún, en medio de un mundo sumido en la barbarie y el engaño, la capacidad de soñar.
Gracias papá por lo que contribuiste a hacer de mi.
Septiembre 12 2005
De mi papá el Cronopio mayor de Colombia
Mi niña
No trasnoches tanto en el umbral de los satélites
Vas a perderte el gorrión que picotea la ventana
Y la estrellas cenicientas que perdieron a medianoche sus zapatos
Tu padre está muy solo y con dolor de huesos
Y no quiere la afrenta de que te enteres de sus ayes
Entonces te veo y escribo estas palabras
Que no quieren respuesta
Solo las elucubro para decirte que la noche viaja como una loca enardecida
Y alguien espera que germine el trigo
O que un saxofón suene como un tren dorado
Y entre en los sueños
Su canción de humo.
No te trasnoches tanto
Aunque los acordeones te espanten las quimeras.
Nov 21, 2010
Historias reales
Nov 20, 2010
Verdades y medias verdades
Nov 19, 2010
Suddenly
¿Desesperación?
“Resulta ahora que un hombre no puede hablar por sí solo
Necesita a su mami
Ella, la que pretende ser la mami
Cree que debe limpiar la vida de el
Solo así puede ella permanecer
Poco hace por olvidar su infancia
Poco espera de una relación
Hace mucho en cambio
Por alguien que no ama
Depreda
Su propia historia
Conflicto
Defiende mujeres
Pero duerme con él
Depredador
Rencor infantil
Desdobla personalidades
Aún con opciones
Limpiar la basura
Solo queda
Hombre mujer o gata
No lavar lo sucio
Del banquete anterior
Comenzar un romance
Para limpiar
Hoy reina
Limpia los trapos sucios
Y a ti Querida Wayuu te digo, no todas nacimos para ganar a algunas les toca recoger e intentar construir algo con lo que las ganadoras dejamos.
PD. “Mi mamá me enseño a ser generosa y a regalar los juguetes que ya no me sirven a personas menos afortunadas"
November 12 at 6:50pm Report
Si te fijas bien su vida personal y profesional gira entorno a la violencia de género. Yo creo que en su experiencia de vida fue determinante para que ella sea tan adicta a ello.
¿Su padre? ¿Acaso él el responsable?
¿Su padre?
¿Un espejo en el que no quiere mirarse?"
El regalo
Este "regalo" lo ha hecho el hombre que fue capaz de engañar, no solo con mentiras durante cinco años, sino también con muchas mujeres que pasaron por la cama que no le pertenecía a él, porque era herencia de sus abuelos.
Este "regalo", lo hace el hombre que después de haber mentido diciendo que la amaba, empacó sin ningún criterio, todas las cosas de ella en bolsas negras de basura, para arrinconarlas en el lugar más oscuro de la casa. Esa casa, la que fuera el mayor sueño para ella.
Este "regalo", lo hace el hombre, que después de haber sido incapaz de hablar honestamente con la verdad para decir, no más, llevara a la casa que fuera de los dos, no solo a su nueva novia, sino a todas las que probaron antes su supuestas mieles.
Este "regalo", lo hace el hombre, que a sabiendas de la precaria situación económica de ella, por sugerencia de su novia, le quitara sus seguridades, en nombre del olvido.
Este "regalo", lo hace el hombre que un día prefiere abandonar no solo la casa sino también la situación para no enfrentar la verdad de sus acciones pusilánimes.
Este regalo, lo hace el hombre que un día llega a agredirla verbal y físicamente.
Este "Regalo", lo hace el hombre que un día cambia todas las guardas de la casa por segunda vez, para que ella, no entre nunca más, a sabiendas que ella, no tenía a donde ir, como tampoco tenía trabajo.
Este regalo, lo hace el hombre que después de todo, pide perdón, aunque ha matado la ilusión.
Este "regalo", lo hace el hombre que se acompaña de una mujer que pretende ser ahora la asaltada en su buen nombre, cuando en todo caso, no tuvo criterios para adueñarse de la casa, los espacios, olores y sabores, que no le pertenecían, solo para dejarse comer en los rincones.
Este "regalo", no le pertenece a ella. Le pertenece a la vida, que permitirá que un hombre acompañado de una mujer sin escrúpulos, al final, lleguen a donde deben estar.

